Un combustible más ecológico

La Argentina tiene una historia intensa junto al GNC, Gas Natural Comprimido, a través de una política de expansión de esta alternativa de combustible que lo han convertido en uno de los países más desarrollados en este terreno. Frente a la nafta no caben dudas que el GNC resulta más amigable con el medio ambiente, especialmente de las ciudades, al reducir notablemente la contaminación provocada por los motores a explosión.  Es una tecnología que tiene 70 años de historia y que recién en los últimos 20 se ha convertido en una verdadera alternativa al petróleo. Los argumentos de los difusores del GNC incluyen datos interesantes: los motores a gas emiten un 25% menos de dióxido de carbono que la nafta y un 35% menos que el gasoil,  reducen la emisión de monóxido de carbono en un 95% con respecto a la nafta,  la de hidrocarburos en un 80% y de óxidos de nitrógeno  en un 30%.   Existen motores de gasoil que emiten hasta 18,4 g/hora de azufre, el GNC no contiene estas partículas, ni trazas de plomo ni metales pesados.

A diferencia de los hidrocarburos el Gas Natural no tóxico, ni corrosivo, no contamina napas de agua y en caso de fugas no contamina el aire, a diferencia de los desastres que ocasiona un derrame de petróleo. Un motor con GNC tiene una marcha menos ruidosa.

El Gas Natural del GNC puede ser de distintos orígenes e incluye el biogás, metano de la descomposición orgánica, y que puede ser producido en todo el mundo.  Este combustible es considerado el paso previo al hidrógeno, un carburante 100 % limpio, no disponible en forma masiva y que se encuentra en una fase de desarrollo para un futuro no lejano.  Tanto el GNC como el hidrógeno rompen la hegemonía del petróleo, un negocio que mezcla política con comercio y que lleva en su haber guerras y muertes.

En Argentina el GNC se implementa originalmente para reemplazar al gasoil en el movimiento de vehículos comerciales, pero las crisis y el aumento de la nafta, lo convirtieron en un furor entre el usuario común de auto naftero, pero no así entre los camiones de transporte. Es por eso que se realiza en estos días una enorme caravana de camiones entre distintas ciudades del país  para promover la conversión a este combustible en el transporte pesado, ya que en la actualidad el país se ve obligado a importar gasoil y el gas sigue siendo una alternativa barata y eficiente. Entre Mendoza, Córdoba y Rosario ya funcionan “Rutas Azules”, así denominadas internacionalmente, por la presencia de estaciones que permiten la recarga de gas a vehículos pesados en todo el trayecto. La Caravana de Camiones por el GNC participa en estos días del Congreso Mundial de GNC que ser realiza en Buenos Aires.

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