La contaminación acelera el cambio climático

La Real Academia de Ingeniería de España le otorgó a Pedro Jiménez Guerrero el Premio Joven Investigador 2011 a un chico de 32 años con una gran carrera y enorme porvenir: se ha desarrollado en la Nasa, la Universidad de California y en el BSC, el Barcelona Supercomputing Center, trabaja ahora en la Universidad de Murcia  y es un experto en la relación entre contaminación y cambio climático.  En una extensa entrevista publicada en cincodías.com Pedro Jiménez nos explica su tarea investigativa: “Empecé trabajando en la modelización de la calidad del aire. Sobre todo para poder predecir cuál va a ser la contaminación que va hacer al día siguiente. La Directiva Europea de Calidad del Aire indica que en las zonas urbanas donde hay superación de los niveles debe haber herramientas para predecir esta contaminación. Yo empecé trabajando en este asunto. Para mi posdoctorado cambié a temas más climáticos, siempre relacionados con la calidad del aire. Ahora me interesa que tradicionalmente la contaminación del aire en las ciudades y el clima han sido tratados de forma separada. Se supone que los gases de efecto invernadero afectaban al clima y no afectaban a la contaminación, mientras que los contaminantes atmosféricos típicos de las ciudades afectaban solo a la calidad del aire y no al clima. Últimamente se está demostrando que no, que existe una realimentación, unos feed backs entre la calidad del aire y todo el proceso del cambio climático: La contaminación acelera el cambio climático, obviamente”, dice el joven científico, y sus palabras se vuelven más interesantes,  pues habla del aire que consumimos en las ciudades.

Jiménez lamenta que el cambio climático ya no le interesa tanto a la gente y considera que hay una enorme falta de información: “…se debe a que los científicos no hemos sido capaces de transmitir un mensaje sencillo y fácilmente aprehensible por los ciudadanos. El cambio climático está lleno de incertidumbres y precisamente la función del científico climático es ayudar a reducirlas y explicarlas. Ha habido una postura poco crítica respecto al cambio climático por parte de la sociedad. Ha habido quien lo ha aceptado como un dogma de fe y quien lo ha rechazado también como un dogma de fe, sin entrar a entender que es un proceso que la comunidad científica ha demostrado que está en marcha y que no es una cosa de futuro, ya la estamos sufriendo, y los investigadores tenemos que contribuir con nuestra ciencia a reducir esas incertidumbres. Los ciudadanos están un poco desencantados tanto con los científicos como con los políticos porque durante un tiempo el cambio climático se planteó como uno de los grandes problemas ambientales del siglo XXI, pero ni unos ni otros han dado soluciones”. Brillantes declaraciones que nos dejan pensando.

Entrevista realizada en Cincodías.com

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