Los árboles luminosos de Taiwán

“Sí, buen árbol; ya he visto como truecas / el fango en flor, y sé lo que me dices; / ya sé que con tus propias hojas secas /se han nutrido de nuevo tus raíces”, dice Antonio Machado en su “Poema del árbol”, el gran poeta español no hubiera imaginado esta noticia.

Un grupo científico taiwanés asombra al mundo con su descubrimiento. Colocaron nanopartículas de oro en las hojas de los árboles y éstos generan un resplandor rojizo que puede iluminar una calle.  Los científicos se encontraban abocados a la generación de luz de alta eficiencia sin utilizar productos químicos tóxicos, como el polvo de fósforo, y que además no sean emisores de dióxido de carbono al aire.

La sustitución de la iluminación de las ciudades por árboles lumínicos significaría una reducción enorme en el consumo energético mundial  con los beneficios al medio ambiente que ello conlleva.

Chang Shih-Hui, uno de los expertos del proyecto, recordó que los LED (diodo emisor de luz) reemplazó a las fuentes tradicionales de iluminación en  pantallas y paneles, y está avanzando en el alumbrado público y de hogares, pero que estos diodos, en especial los que emiten luz blanca, utilizan polvo de fósforo, muy tóxico y costoso.

El descubrimiento de la luz arbórea, implantando nanopartículas de oro en plantas de Bacopa Caroliniana, logró estimular la clorofila de sus hojas con una emisión de luz de color rojo, bajo la luz ultravioleta se logró una fluorescencia azul violácea.  Las investigaciones siguen y pronto los árboles darán luces de los colores que se deseen, un mundo que avanza hacia esta combinación de naturaleza y tecnología, amigables con el medio ambiente.

Y un dato más, la luminiscencia bio-LED, así se denomina esta nueva forma de tecnología, permite que los árboles realicen más fotosíntesis, mientras absorben más CO2  y ahorran energía en forma significativa. Casi un milagro de la ciencia

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