Por ciudades con menos autos

Se realizó en Rosario la “Conferencia de Transporte Sustentable, Calidad del Aire y Cambio Climático”, con expertos de todo el mundo.  Uno de los temas más interesantes ,y controvertidos, es el uso del automóvil – quizá el artefacto que más contribuye a la degradación ambiental y a la extinción de recursos no renovables. Los especialistas coinciden que hay que desalentar el uso del auto en las ciudades e incluso cobrar “peajes” caros para evitar la concentración de automóviles en las zonas centrales ciudadanas.

Es una forma de “pagar” por el daño ambiental que están produciendo.  A las muertes del tránsito, la primera causa de mortalidad en países en desarrollo, se suma que por día mueren miles de  personas como consecuencias de la contaminación sin contar aquellas que no logran curar sus problemas respiratorios.

“El automóvil es un personaje muy egoísta, bebe mucho, tose mucho, no es solidario porque transporta sólo dos o tres personas. Es un tipo muy exigente, nunca está feliz, siempre quiere más”, dijo el ex alcalde de Curitiba, Brasil, Jaime Lerner, en el discurso central de la apertura.

“Habría que cobrar mayor impuesto al comprar un auto, así como subastar las patentes en forma mensual, además, deberían pagar una especie de peaje al ingresar en zonas de alta congestión urbana y dejar de construir estacionamientos en las zonas céntricas”, explicó el colombiano  Carlos Felipe Pardo.

Según publica Consumer Eroski, “Greenpeace estima que en España la mala calidad del aire urbano genera más de 16.000 muertes prematuras anuales. La industria, desplazada a otros entornos, ya no es hoy día el principal emisor de los malos humos de las ciudades, sino el tráfico rodado, causante hasta en un 80% de la contaminación urbana. En este sentido, los accidentes no son la única ni la más importante causa de mortalidad generada por el uso de vehículos: sus emisiones contaminantes son incluso cinco veces más letales, según el Observatorio del Riesgo del Instituto de Estudios de la Seguridad (IDES).”

Los expertos coincidieron en que es necesario controlar las emisiones de los vehículos y hasta se animaron a sugerir, como en Londres, prohibir el acceso a las zonas urbanas de aquellos que superen determinado nivel de emisión de gases, a los que también multan con cerca de 1300 euros.  La creación de “Zonas de Bajas Emisiones” se aplica en algunos países europeos, prohibiendo la circulación de autos a combustible en parques y otras áreas de recreación infantil y esparcimiento.

En Argentina solo basta con pararse con una esquina para detectar la gran cantidad de vehículos que emiten gases visibles, especialmente colectivos del transporte público.

Para el servicio público es necesaria una importante inversión en calidad y frecuencia, el nobel de química Mariano Molina participó por video conferencia y dijo “es imprescindible encontrar nuevas tecnologías para el sistema de transporte público que sean capaces de reducir la contaminación para proteger la salud y combatir el cambio climático en América Latina. Ambas acciones tienen el carácter de urgente y prioritarias”.

Otras de las acciones destacadas se basan en el incremento de ciclovías en las ciudades y en legislar para que ciclistas y peatones tengan más derechos en el tránsito, pero que la carga impositiva caiga sobre quienes contaminan el ambiente.

Deje su comentario

*